Inicio » Noticias » Popularidad de Barack Obama está en su nivel más bajo, según sondeo

Popularidad de Barack Obama está en su nivel más bajo, según sondeo

El apoyo al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está en su nivel más bajo desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2009, pero se mantiene aún por encima del que tienen sus rivales republicanos, según un sondeo divulgado en la víspera. Un 49% de los estadounidenses tienen una opinión desfavorable del mandatario Obama, frente a un 48% que la tiene favorable, señaló la encuesta de la cadena ABC y el diario The Washington Post. Según los autores del sondeo, esta es la primera vez que las opiniones desfavorables superan a las favorables, desde que Barack Obama llegó a la Casa Blanca en enero de 2009 y llegó a tener un apoyo popular del 79% días antes de asumir la presidencia de los Estados Unidos.

 

Pese a todo, el mandatario Barack Hussein Obama sigue aventajando a los aspirantes a hacerse con la candidatura presidencial republicana, de cara a las elecciones de noviembre del próximo año. Newt Gingrich, expresidente de la Cámara de Representantes y favorito en los últimos sondeos, obtiene en la encuesta divulgada ayer un 48% de opiniones desfavorables, casi igual que el presidente Obama, pero solamente un 35% de favorables. La encuesta de ABC y The Washington Post, que tiene un margen de error de 3,5 puntos, se hizo entre el 7 y el 11 de diciembre, con entrevistas telefónicas a 1.012 adultos.

 

Aun antes de que comience en firme la campaña electoral para los comicios del año próximo, el presidente Barack Obama ha admitido que nada está garantizado en las urnas. ?Vamos a pelear. No será nada fácil?, dijo hace poco. En otros sondeos realizados esta semana, Newt Gingrich se mantiene significativamente adelante entre los aspirantes a la nominación presidencial republicana. Una reciente encuesta del Wall Street Journal y la cadena NBC con potenciales votantes republicanos, lo situó 17 puntos por encima del ex gobernador de Massachussets, Mitt Romney. Los resultados muestran cuál es la opinión entre los republicanos a menos de tres semanas de las juntas del partido en Iowa, la primera de las votaciones en la batalla por alcanzar la nominación.

 

Y ¿qué tal si Barack Obama renunciara a intentar un segundo mandato, que no tiene en modo alguno asegurado, y fuera Hillary Rodham Clinton, mejor situada en las encuestas, la candidata del Partido Demócrata en las presidenciales de 2012? La idea aparece una y otra vez entre los analistas estadounidenses. Hace unas semanas, asesores de demoscopia que ayudaron a Jimmy Carter y a Bill Clinton, formalizaron su petición a Barack Obama de que se retire, como en su día hicieron Harry Truman y Lyndon Johnson, dos presidentes con claras dificultades para ser reelegidos. Hillary Clinton ha sido taxativa en que no opta a la presidencia y en indicar su deseo de no seguir como secretaria de Estado otros cuatro años. Pero pocos dudan que reconsideraría su futuro si admitiera el Partido Demócrata que en 2008 se equivocó.

 

Con un índice de aprobación de solo el 45%, que queda por debajo del 40% por lo que se refiere a la gestión económica, Barack Obama afronta un complicado reto electoral. Incluso ahora que la carrera en las primarias republicanas parece favorecer al presidente (Newt Gingrich, que se ha adelantado en los sondeos, atrae a los electores independientes menos que Mitt Romney), los ciudadanos se siguen inclinando por un empate: Obama obtendría el 42,8%, frente al 44,3% que lograría la marca blanca del Partido Demócrata (cuando se ponen nombres, Obama pasa por delante), según el promedio de encuestas que traza Real Clear Politics.

 

Si el paro sigue bajando y los republicanos fracasan en elaborar una alternativa que entusiasme (de momento, no parecen muy bien encaminados), Obama tiene las de ganar. Pero incluso aceptando eso, quienes defienden el recambio siguen apostando por Hillary Clinton. Achacan al presidente una dificultad innata en lograr el consenso con los republicanos en el Congreso, a resultas de la cual la situación política en Washington ha estado bloqueada todo este año y lo seguirá estando el próximo (las presidenciales son en noviembre de 2012). La cerrazón republicana en su control de la Cámara de Representantes no facilita las cosas, pero aquí el contraargumento es doble: Obama jamás ha dado muestras de ?bipartisanismo? (ni en Illinois ni en el Senado cruzó nunca las líneas de partido para forjar consensos); los Clinton dieron muestras de mayor habilidad para entenderse con la oposición (Bill Clinton hizo de la necesidad virtud y, en 1997, se entendió con el líder republicano, que precisamente era Newt Gingrich).

 

Las encuestas en favor de la secretaria de Estado son claras. En septiembre, su índice de aceptación era del 69%; además, ha estado aventajando en más de veinte puntos a cualquiera de los posibles candidatos republicanos. Una manera de aprovechar ese activo es que Hillary Clinton vaya en el ticket electoral de Obama como candidata a la vicepresidencia. El último en sugerirlo ha sido Dick Cheney, vicepresidente con George W. Bush, en un consejo que parecía sincero aún viniendo del campo enemigo.

Tags relacionados:

COMENTARIOS
Nombre :
E-mail :
Comentario:
 
    
 
Sé el primero en comentar en esta sección.
Noticias
El Tiempo en Lima